Osvaldo, uno de los hijos de Pascual La Salvia (II), y bisnieto del
pionero, comenzó en su adolescencia, pasada ya la mitad del siglo XX, a recuperar
antiguos instrumentos fabricados por su familia que habían cumplido diferentes
actividades. Con ellos pudo conformar una variada colección de los distintos modelos
producidos en el pasado y que permitieron posteriormente la creación del Museo que
presentamos en esta página.
Como principal objetivo el Museo busca preservar al organito como
suceso cultural, de Buenos Aires y la Argentina toda, fundado en las siguientes razones:
Testimonio histórico:
En la actualidad disponemos de los modernos CD y DAT donde
están grabadas las melodías de nuestro agrado las que con distinto volumen de
amplificación podemos reproducir y escuchar en el living de nuestra casa o en lugares
públicos, con otra tecnología antes disponíamos de los LP de vinilo y más lejos en el
tiempo los legendarios discos de pasta de 78 rpm. También contamos desde hace varias
décadas con la radiofonía.
Pero estas facilidades no existían cuando comenzó el siglo XX, por los que para poder
disfrutar de la música debíamos recurrir a la ejecución en vivo con ejecutantes
solistas u orquestas o bien recurrir a las ‘máquina de hacer música‘ instrumentos
estos que reproducían las melodías mecánicamente. Dentro de este renglón los organitos
ocuparon un papel preponderante.
Singularidad de su fabricación en Latinoamérica:
La fabricación integral y la
creación de diseños y modelos propios, es sin duda distintiva del taller de los músicos
y artesanos La Salvia.
Esta singularidad hizo que algunos visitantes ocasionales del país al conocer la
existencia de la fabricación de estos instrumentos en la República Argentina encargaron
la construcción de algún modelo especial para el que solicitaban incorporar tanto las
melodías tradicionales como de su país de origen.
Testigo y protagonista, en su apogeo, de la música de época:
Efectivamente el
organito difundió las melodías de moda en su época y fue aún el soporte de partituras
no registradas en otros medios.
Su vinculación con Buenos Aires y el tango Fue el primitivo difusor de sus
melodías en los arrabales y el centro de Buenos Aires. La temática del tango lo tuvo
como protagonista: desde "Organito de la tarde", pasando por "El último
organito", hasta "Balada para un organito loco" .
Sujeto de escritores y poetas
Evaristo Carriego, Homero Manzi y Jorge Luis Borges
(por citar tan solo tres de los más destacados) lo colocaron como protagonistas de
algunas de sus más reconocidas obras.
El taller cesó su actividad comercial en 1984, y actualmente solo
realiza el mantenimiento del material del museo. A su vez las originales y antiguas
máquinas y herramientas del taller, aguardan ser expuestas públicamente junto con los
instrumentos.
Osvaldo M. La Salvia brindando una clase evocativa el 3/9/1997 a los
alumnos de la Escuela SANTA COLOMA, por su Centenario, durante la exposición del Museo
Nuestro Museo no cuenta por el momento con ningún apoyo oficial ni de entidades o
empresas públicas o privadas para poder exponer su material públicamente y brindar
conciertos al público que lo visite.
Por el momento y a pedido realiza, en forma
itinerante, exposiciones limitadas de su material y presentaciones especiales.
Merecen destacarse las conferencias
didácticas y evocativas realizadas en algunas escuelas primarias de Buenos Aires, por la
amplia receptividad comprobada entre un público compuesto por los alumnos de las mismas y
que pertenece ciertamente a generaciones que nunca lo habían conocido ni escuchado.